viernes, 24 de febrero de 2017

Al norte de la nostalgia...

Al norte de la nostalgia
perece la luz
bebida por una mejilla
que revolotea estancias de historia,
rincones de niebla y suspiros.
La lejanía impone aromas
y la letanía aguarda los bostezos
que teje la llovizna arropando alientos…
Todo es invierno
hasta en la taza de te
que hilvana rocíos en mis espejos.
Hasta en las almas
el invierno hizo estancia
colgando bufandas negras
de los párpados perplejos.
¡Si tan solo la lluvia fuera
quien colmara las chimeneas
de pañuelos mojados..!
Al norte de la nostalgia
perece la luz
bebida por una mejilla
que revolotea estancias de historia,
rincones de niebla y suspiros.

miércoles, 22 de febrero de 2017

He dejado huella


He dejado huella en tierras multicolores, donde aprendí las bondades de mi ignorancia.
Entre indígenas conocí los espacios que transité
(indígena: Del lat. indigĕna. 1. adj. Originario del país de que se trata. Apl. a pers., u. t. c. s. ruipóntico indígena. Real Academia Española © Todos los derechos reservados),
pude reconocer sus edificios de culto en cuyos interiores se sacrificaban y torturaban seres humanos a favor de su Dios… y mayormente intereses terrenales.
También todas las pandemias a las que se vieron sometidas sus poblaciones por su falta de higiene y sanidad. Una antigüedad compleja, de muchas tribus en un principio, y pueblos y ciudades después; donde imperaba la ignorancia entre los indígenas, donde el conocimiento de las letras era propiedad de unos pocos y tanto el cielo como la tierra pasó a ser propiedad de un solo dios como que de golpe…por zona, tipo o tendencia…
He recorrido bastante Europa con sus tierras multicolores y debo reconocer que tanto los indígenas europeos como los americanos tienen las mismas necesidades e inquietudes…la diferencia la han hecho las religiones y los sistemas de gobierno aplicados… y por supuesto la educación, que nos lleva a mal aplicar palabras como “indígenas” que a pesar de su significado en el diccionario de la RAE, se aplica peyorativamente como si en Europa no existieran los indígenas. Otra cosa es La India…que aún se sostiene la gran barbaridad, para no poner a Colón en su lugar que probablemente sería cuestión de un tilde…Colon…
Volviendo al sendero, en Europa es un placer recorrer los distintos pueblos indígenas que componen su compleja maraña cultural, manteniendo sus costumbres rituales, tribales y sociales. Es curioso verlos vestir sus atuendos típicos cuando llegan los turistas, los hay hasta que utilizan faldas los hombres en zonas con temperaturas bajo cero, zapatos tallados en madera para poder andar por el barro, etc. También llama la atención en lo culinario, todas las materias primas que utilizan y que no son autóctonas de la zona, como por ejemplo el tomate, el pimiento, la papa, los garbanzos, las aceitunas, cebolla, zanahoria, guisantes, maíz… La mayoría de las materias primas que hoy utilizan para sobrevivir, no son autóctonas. Uno se pregunta qué comían previo a la invasión a las Américas.
También son frecuentes los genocidios y las grandes guerras, lo que pudiera explicar el por qué todos los grandes avances acontecen desde la investigación bélica, cuyos resultados tienen mucho que ver con el sentido que se otorgó a la necesidad que dio con el resultado. De hecho, hoy es su fuente de ingresos más importante, conjuntamente con todas las materias primas que sustraen de otras zonas de la Tierra mediante el invento de los lobbies, las colonias, el proteccionismo, etc., y por sobre todo de la moneda y las finanzas (intangibles características de éstos indígenas que han exportado a todo el Mundo).
Siempre me gusta indagar sobre los indígenas de cada lugar desde sus propias actitudes, creo que es lo que me enriquece en información que está poco contaminada
.   

martes, 28 de junio de 2016

1973

1973 NUNCA MÁS… ¿NUNCA Más? 

A 43 años del golpe decimos nunca más con 43 en Iguala de Ayotzinapa durante el 2014 que no supieron ni sabrán del nunca más. 200.000 muertos/desaparecidos durante el “Proceso de Reorganización Continental de Sudamérica”, Plan Cóndor, Escuela de las Américas. En el 2016, 117 el número de cadáveres encontrados en una playa de Libia, más de 700 muertos encontrados en una semana en playas del Mediterráneo, 470.000 muertos y 5.000.000 de refugiados en Siria, 3.200 personas muertas ahogadas en Lampedusa, más de 20.000 muertos en pateras se calcula hasta el 2015, 1.033.000 muertes consecuencia de la invasión a Iraq… Podemos seguir llenando hasta millones en cifras que se diseminan por el aire y hasta podríamos decir que en el 1700 en las guerras el 10% de las bajas eran civiles y que ahora son el 90%. 

Es que creo que si reducimos el “Nunca más” a nuestro entorno, reducimos la igualdad y la tolerancia hasta la nada. Mientras sigamos pensando que somos de países diferentes, de religiones diferentes, de Continentes diferentes, de categorías diferentes…el NUNCA MÁS, será como otra foto del Che, Gandhi, etc., en alguna camiseta barata de feria… y comprada a los mismos asesinos de éstos. 

No puede haber un NUNCA-MÁS efectivo, que contemple únicamente actos violentos locales, cuando la causa que lo genera proviene de acciones globales. 

Si fuera así, seguramente a cada minuto en el MUNDO ENTERO recordaremos un NUNCA MÁS, que ese sí, mantendría despierto al gran durmiente para siempre, ante la acción vandálica de los opresores del amor. 

Hay que convencerse de una vez. El amor no es una herramienta romántica de Hollywood, ni de la literatura clásica, comercial o de ópera, etc. El verdadero amor, es la energía más poderosa que pueda llegar a conocer el ser humano y que tan solo unos pocos han podido acariciar… ¡Y como temblaron los Imperios, cada vez que esto ha sucedido!!!!!                                                       

sábado, 25 de junio de 2016

SIempre he intentado

Siempre he intentado escribir buscando alcanzar más allá de lo que para mi era evidente. Hoy veo por escritos de otros, que muchas veces se trata simplemente de contar vivencias propias y quedarse en el más acá, para alcanzar un mayor grado de comprensión por parte de quien lee. Creo que comenzaré a escribir los más acá y seguiré, como hice gran parte de mi vida, compartiendo los más allá conmigo mismo… y los muy allá, que nunca han visto otras luces que mis dos pupilas sin siquiera pasar por mi estado consciente, quedarán como rastro de pensamiento en algún lugar de mi psiquis. El Hombre pareciera agonizar ante la abundancia, es decir, ante tanta proliferación de seudo-cultura el Hombre en general se siente culto y se queda quieto. Pero ésta no es contagiosa…se compara la cultura con el SIDA y como para la primera no hay preservativo, todo el mundo cree contagiarse con cultura por el simple hecho de haber, alguna vez, tocado un libro, escuchado una música, visto una exposición, escuchado a un trabajador del campo…pero no es así. Como la cultura tiene target y es un sustituto del poder financiero (es decir: no tengo un centavo, no puedo hacerme selfies porque no viajo, soy un deshecho industrial del siglo de las máquinas, no soy poderoso…pero soy culto) el Hombre se siente un “algo” siendo culto o intelectual dentro de ésta masa que se valora por el tener. La cultura es un tener algo. De hecho lo vivencio todos los días: (si escribes y solo eso, eres un irresponsable que malgasta su tiempo haciendo la nada propia de un delirante que ha perdido la noción de la realidad. Ahora que, si llegas a ganar algún dinero con aquello que escribes ya vas camino a ser un genio y un ser importante…empieza a tener valor lo que escribes). Pero la verdadera cultura si no tiene aplicabilidad social no existe, si no genera una transformación no es más que información acumulada. Hoy las grandes transformaciones sociales radican en cambiar de marca de ropa, color de pelo o forma de alimentarse. Nadar en fórmulas de meditación, alternar en lo moderno (que no es más que la reiteración de lo antiguo), hablar del no soy… pero que lindo que estoy y que bien me veo, etc. Es la era de las peluquerías, los gimnasios, las dietas, las tiendas de ropa (en rebaja), la informática y las drogas. Donde todo el mundo se siente un auténtico astronauta por saber darle al “me gusta”, se siente acompañado por comunicar con gente que no ve, ni conoce, ni huele y vota sin saber al qué. El producto cultural siempre se diferenció de los demás productos comerciales en su origen y en esa necesidad de tener que pasar por terceros (llámense críticos) para ser consumido. Lo que nunca se tuvo en cuenta que sin receptores que estén interesados en elaborar su propio juicio crítico ante la vida, el arte deja de existir ya que la obra de arte no es aquello que se aplica en un determinado soporte, no es un ente decorativo, es aquello que pasa por el tamiz del receptor y lo transforma de alguna manera, influyendo en el medio que lo rodea. Es decir, un Guernica en el medio del desierto sin que nadie lo vea no es una obra de arte, es un trozo de tela en un bastidor manchado de pintura. Es el observador que lo transforma en arte… no hay muchos observadores con capacidad crítica hoy día. Es simple, mientras se consideren productos financieros la salud, la educación y la alimentación…¿qué podemos esperar de la cultura? Cuando confundimos sistemas de embellecimiento masivo con sistemas de salud, adoctrinamiento con formación, alimentación con consumo, limosna con ayuda, compartir con dar sobras, construcción de una herramienta laboral con formación de un profesional con vocación, educación con cultura, etc.…poco podemos esperar del arte que se presente como tal. La mayoría de aquellos llamados gestores culturales lo saben, pero… deben cuidar sus ingresos de dinero. Lamento ser tan tajante pero, como dije al comienzo, creo que comenzaré a escribir los más acá y seguiré, como hice gran parte de mi vida…

miércoles, 1 de junio de 2016

Hoy se ha alcanzado...

Hoy se ha alcanzado que por el voto de las mayorías gobiernen estos llamados partidos de las izquierdas, y queremos vivir como viven los países en donde hay gobiernos de derechas. Dejamos sentado que el populismo es un demasiado democratismo e igualdad de derechismos. Así que nos inventamos otro ismo que nos satisfaga, es decir, que se sigan ahogando africanos en el Mediterráneo pero que no me salpiquen el chiringuito... es decir, menefreguismo Ya una vez pasados por las derechas, los totalitarismos y las izquierdas…es obvio que regresamos a las oligarquías (las que nunca dejaron de estar pero que al menos las pintaban de color democracias) y ahora encima las votamos.
Hoy que somos libres de comer lo que queramos ya que podemos comprar de todo, somos intolerantes a casi todo y sobre todo a no encajar en los talles de moda, en una relación peso volumen que va más allá, hasta de la física cuántica.
Siempre hemos estado al menos quince años por detrás de los acontecimientos, es decir, se demora ese tiempo en comprender qué sucedió. Pero ahora creo que estamos abusando del ninguneo. No somos ignorantes, somos cobardes, egoístas e hipócritas que nos hacemos los desentendidos por miedo a que nos hagan perder los tres céntimos que ganamos gracias al prostituir nuestras vidas en pos de intereses que ni siquiera nos benefician. Hay un mar de gente que habla de cosas que embargan el alma y lo solucionan todo con un degusta… En éstos días no hay militares, ni torturas en las calles, ni bombas en Sudamérica…solo hay gente que no quiere perder su tarjeta del Mc Donald o del supermercado, que le importa tan solo llegar a la erección u orgasmo de los sábados y cambiar de coche cada fin de año. Es lo que somos. E intentar ir más allá es peor. Encontramos gente que pierde vida y dignidad en carreteras del terror en África para ser así de menefregusitas como los desarrollados o en vías de desarrollo… para terminar en contra de ellos mismos…Seguir profundizando es buscar creer en un Dios todopoderoso para poder decir ¡Yo no fui, es su voluntad!

jueves, 19 de mayo de 2016

Desde la más humilde ignorancia...

Desde la más humilde ignorancia posible, he desaprendido que la desnudez del ser quien soy difiere mucho de la sensación que se puede experimentar en una playa nudista. La humilde ignorancia parte desde saber que siempre existe cierta falta de conocimiento cuando comunico con individuos críticos y sentipensantes, conocimiento desde el cual me enriquezco siempre y conforma mi comprensión bajo el dictamen de la tolerancia. Dejo de ignorar cuando introspectivamente lo aplico en mi mismo y lo analizo, lo hago mío y decido así, quién soy; fuera de ello siempre seré un ignorante de algo. La desnudez de ser auténtico, es a la individualidad del ignorante que se conforma individuo desde la tolerancia que permite el aprendizaje, no al esnobismo de vestirse masificadamente con al desnudez.

martes, 10 de mayo de 2016

Conceptos

Hay conceptos que confundimos hasta tal punto que parecemos idiotas. La tolerancia no es que nos van a obligar a ser como son los demás, es simplemente querer ser como somos (no parte desde el otro, parte de uno mismo) y para ello hay que entender que es un pensamiento universal, y por lo tanto, que el otro piensa igual que yo. Otra cosa son las inquisiciones conceptuales a las que nos tienen esclavizados por medio de la imbecilidad exagerada, desde las cuales se dictan los totalitarismos disfrazados de bondades y virtudes. No me cansaré de pensar que de los males, la competencia es uno de ellos y de los peores. Ganar o perder, dos utopías al servicio de las doctrinas parasitarias. Los viejos Coliseos o bomboneras de zombies, fueron concebidos para establecer el ganar como droga civilizante ya que el perder tocaba en la diaria y al servicio de los patricios y emperadores. En mi andar he buscado el perder o el ganar como el arca perdida y no he podido encontrarlas. La competencia no existe, nadie compite y nada compite contra nada en éste planeta o Universo, excepto el humano civilizado. Y así como el León no es malo por que se alimenta del ciervo, si lo es el humano que mata por satisfacción…ahora que curiosamente solo lo hace al civilizarse; curioso el origen del virus. Ninguna tribu indígena en su estado auténtico concibe la caza como un deporte. El engaño magistral es el deporte como competencia y no como divertimiento y satisfacción compartida. Es también lo bueno y lo malo como condición intrínseca al humano, el perder o ganar como medidor del valor humano. No se puede ser tan vacío y pedir luego un epitafio digno.